LOS EX TRABAJADORES MONTAN UNA SL

En busca de la reducción de costes las empresas intentan subcontratar trabajos con ex empleados reconvertidos en autónomos, puede ocasionarles dificultades de índole laboral. Por ejemplo, si un trabajador ha prestado durante cuatro años sus servicios a su empresa y este cesa su relación laboral con usted y constituye una SL, a través de la cual empieza a facturar los servicios de nuevo a la sociedad, este puede demandarle por despido improcedente si en algún momento se quiere finalizar la actividad con el ex trabajador.

Pues bien, el TS (25 de marzo de 2013) puede reconocer  la existencia de relación laboral. Si existe ajenidad y dependencia hay relación laboral, por mucho que la relación se haya formalizado entre dos sociedades mercantiles. El socio de la nueva SL continúa recibiendo órdenes no solo orientativas, sino que carece de autonomía y libertad para organizar y ejecutar la actividad.

Las posibles repercusiones además del pago de la indemnización por despido, quedará obligada a abonar las cotizaciones de los últimos años, con un recargo demora del 20%, tomando como referencia para las bases de cotización el importe de las facturas. Todo ello sin tener en cuenta la responsabilidad directa sobre el pago de la prestación por desempleo y las sanciones por el incumplimiento de las obligaciones de afiliación, alta y cotización dentro del Régimen General.

Procuré evitar acuerdos con ex empleados para que estos le facturen a través de una SL y si los formaliza, asegúrese de que gozan de autonomía e independencia.